Anuncio / 29 Nov, 2017
Shell se compromete a reducir a la mitad la huella de carbono para 2050 y alcanzar así los objetivos del Acuerdo de París

Noticias ONU Cambio Climático, 28 de noviembre de 2017 - La empresa energética Royal Dutch Shell ha anunciado su intención de reducir a la mitad su huella de carbono para el año 2050, y aumentar su gasto en energía limpia hasta 2.000 millones de dólares anuales para ayudar a cumplir los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático.

El objetivo central del acuerdo de París es limitar el aumento de la temperatura media global muy por debajo de 2 grados centígrados, y lo más cerca posible a los 1,5 grados, para evitar los peores impactos del cambio climático, como las sequías severas, inundaciones y tormentas. Para que esto suceda, deberían abandonarse alrededor del 80 % de las reservas existentes de combustibles fósiles.

En una carta a la Secretaria Ejecutiva de ONU Cambio Climático, Patricia Espinosa, el Director Ejecutivo de Royal Dutch Shell, Ben van Beurden, dijo el martes:

“Shell anuncia la ambiciosa intención de reducir la huella neta de nuestros productos energéticos (expresada en gramos de CO2 equivalente por megajulio consumido) en alrededor de la mitad para 2050. Como objetivo provisional, nuestro objetivo es reducirlo en un 20 % para 2035, una ambición que creemos que es compatible con una hoja de ruta de los 2 grados centígrados. Este objetivo incluye las emisiones directas de las operaciones de Shell, las emisiones causadas por terceros que suministran energía para esa producción, y las emisiones causadas por el uso de nuestros productos por parte de los consumidores, así como las actividades que reducen o compensan las emisiones de C02.”

El mismo día, Shell anunció a los accionistas que aumentaría el capital asignado a tecnologías limpias de 1 000 a 2 000 millones de dólares estadounidenses al año hasta 2020, y que la empresa mediría el progreso en la reducción de su huella de carbono neta mediante la divulgación anual de información no solo de su operaciones y uso de energía, sino también del uso de sus productos energéticos.

En su carta a la responsable de ONU Cambio Climático, Patricia Espinosa, el Director Ejecutivo de Shell, Ben van Beurden, escribió que cumplir el objetivo de reducir a la mitad su huella de carbono para 2050 implicaría suministrar a los clientes combustibles bajos en emisiones de carbono, como biocombustibles e hidrógeno, además de generar energía renovable a partir de energía solar y eólica. Esto impulsaría la demanda de vehículos eléctricos de batería, al aumentar el número de puntos de carga y al desarrollar mercados de gas para la energía y el transporte.

“También planeamos buscar mayores eficiencias operativas en nuestros activos, a la vez que intentaremos desarrollar la captura y el almacenamiento del carbono. Y cada vez más trabajaremos con la naturaleza, los bosques y los humedales para ayudar a compensar las emisiones de los usos donde las alternativas aún no existen o tomará mucho tiempo el desplegarlas”, escribió en su misiva.

Ben van Beurden dijo que estos esfuerzos requieren una regulación bien dirigida, apoyo a la innovación tecnológica y marcos de políticas claros a largo plazo que den fuertes señales de inversión e impulsen diferentes elecciones y comportamientos en toda la economía.

“Shell continuará trabajando con los gobiernos para ayudar a dar forma a los marcos de políticas que promueven la descarbonización de todos los sectores de la economía sin efectos secundarios no deseados. Todos reconocemos que el desafío que supone el cambio climático solo se puede conseguir a través de un enfoque intergeneracional y multifacético al que todos contribuimos y en el que todos colaboramos”, concluyó.