Comunicado ONU Cambio Climático / 13 Nov, 2017
Hay que aumentar la financiación y el nivel de ambición de la acción climática

Bonn, 13 de noviembre de 2017 – En la lucha contra el cambio climático, los gobiernos y el sector financiero se enfrentan a dos retos conectados entre sí: por un lado, elevar el nivel de ambición para actuar frente al cambio climático y, por otro lado, movilizar la financiación necesaria.

Los representantes de alto nivel que hoy participaron en el Día del Financiamiento por el Clima en la COP23 explicaron qué están haciendo para lograr los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático y subrayaron hace falta más coordinación y coherencia de manera urgente.

Estos también expusieron qué deben hacer los gobiernos, ciudades, estados, empresas e instituciones multilaterales para garantizar el ritmo y la escala de las inversiones necesarias, antes y después de 2020, para cumplir con el objetivo del Acuerdo de París de limitar el aumento medio de temperaturas muy por debajo de 2 grados centígrados, y lo más cerca posible a 1,5 grados.

Eric Usher, responsable de la Iniciativa Financiera de ONU Medio Ambiente, dijo: "En el corazón del desafío climático hay dos lagunas que debemos superar urgentemente: la brecha de ambición y la brecha de inversión".

"Ahora corresponde a los gobiernos nacionales aumentar la ambición de sus contribuciones determinadas a nivel nacional para cerrar la brecha de 17 GtCO2e de emisiones que hacen falta para 2030. Sin embargo, para salvar la brecha en la inversión, necesitamos que todos los actores financieros: públicos, privados, nacionales e internacional, incluyendo los mercados y los reguladores, trabajen conjuntamente de manera efectiva para movilizar los al menos 1,5 billones de dólares de financiamiento climático necesarios cada año. Que este día del financiamiento sea el comienzo de un capítulo nuevo y decisivo de innovación, colaboración e impacto en el financiamiento climático", dijo.

Por otro lado, cada dólar invertido en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la adaptación al cambio climático logra el doble de beneficios porque los resultados van en la línea del único futuro sostenible posible, reflejado en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

El financiamiento climático está alcanzando unos niveles nunca vistos, y alimenta mercados emergentes con una gran fuerza como son los de las energías renovables, los vehículos eléctricos, los edificios sostenibles y la agricultura climáticamente inteligente. Estos flujos cuentan con el apoyo de instrumentos, índices y mercados financieros innovadores.

De la misma manera, el sector financiero está reconociendo cada vez más que el cambio climático representa un gran riesgo para sus inversiones y que para reducir esos riesgos debe hacer evolucionar sus carteras al margen de sectores intensivos en carbono.

Tal y como quedó de manifiesto hoy en una serie de eventos durante la conferencia de la ONU sobre el cambio climático, hay que hacer mucho más para asegurar que las inversiones y el financiamiento climático alcancen la escala necesaria para lograr que en 2050 la economía esté totalmente descarbonizada y sea resiliente al cambio climático.

El Día del Financiamiento por el Clima en la COP23 se centra en:

Inversiones necesarias para direccionar los flujos de capital hacia un crecimiento bajo en carbono y resiliente, con capital inicial adicional o distribución de riesgos, para generar rendimientos financieros y ahorrar recursos.

La cuestión de la inclusión, para garantizar que los flujos lleguen a los países y las comunidades con mayores necesidades en términos de crecimiento sostenible y reducción de la vulnerabilidad, duplicando de manera efectiva los flujos a los países en desarrollo para 2020.

Integración para hacer que las consecuencias a largo plazo del cambio climático y los factores de sostenibilidad más amplios sean una parte integral de la toma de decisiones financieras y la rendición de cuentas tanto en términos de oportunidad como de riesgo, para evitar la inestabilidad del sistema financiero.

Innovación para permitir que haya más negocios que favorezcan la sostenibilidad, y especialmente la distribución de riesgos para las economías emergentes y los mercados fronterizos, para que los mercados nacionales crezcan.

Infraestructuras que favorezcan la resiliencia climática gracias a la capacidad ilimitada del sistema financiero para la innovación y una acción rápida.

Finanzas e inversiones transparentes a través de enfoques, normas y estándares simples y armonizados. Estos enfoques deben a su vez respaldar planes y políticas de inversión climática adaptados a las necesidades, prioridades y capacidades nacionales, que atraigan diversas fuentes de capital y favorezcan que el sector privado asuma parte de los riesgos financieros.